Un montón de notas

Me escuecen tus canciones. Ni el whisky más barato hace que se me olviden nuestros estribillos.
Acabar de ordenar mi vida, encender la radio... Y acabar en pleno caos con el rímel corrido.
Así dolías.

Estamos dando vueltas continuamente. Como gilipollas.
En este puto carrusel que es la vida. Y qué ironía... Hemos estado estas tres horas mareándonos en el mismo.
Y el caballito cargando recuerdos detrás de mi culo.  Aunque les prenda fuego, son las ganas de ti las que me arden por dentro.
No sé si el destino o su puta madre,
pero qué fácil nos está saliendo esta locura de girar juntos.

Le puse de contraseña a estas notas la fecha de la última vez que nos vimos.
Y fíjate si iba mal, que confundí marzo con abril; le puse flores a mi invierno.

Como el que camina al filo de la vida. 
Decidiendo si existir o no. 
Volar o morir en el intento. O simplemente morir. 
Es un poco el amor. 
No sabes si hay agua. Ni siquiera estás seguro de si es una piscina, un charco o un puto desierto. 
Pero yo sólo quiero que me saque a flote tu boca. 

"Estoy corriendo hacia ti porque eres la única que puede salvarme... "
Ven, no tengas prisa. Siempre he ido a rescatarte. Y esta vez no voy a ser menos.
Y que me siga acordando de nuestros estribillos,
que me sigan pinchando.
Que estoy viva.

Que ahora sé que si nunca me atreví a borrar tus mensajes, fue por algo.



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